Hamilton 992L

Ferroviario

Circa 1919






 

RELOJ HAMILTON LEPINE. Americano ferroviario

Reloj lepine tamaño 16. De los maestros relojeros de la relojeros de la Hamilton Watch Company. Lancaster Pensilvania. Circa 1919. Caja de níquel con tapa posterior de cristal que permite ver la maquinaria. Esfera de esmalte blanco con grandes números negros para las horas y otros pequeños y exteriores en rojo de 5 en 5 para los minutos. Nº de serie 1329068. Grado 992L 21 rubíes y ajuste en 5 posiciones. Cuerda desde la corona y ajuste de hora desde corona y tirador lateral bajo el bisel localizado a las 2 horas. Escape de áncora, este reloj es el mas claro referente del reloj ferroviario americano.

De la unión de Keystone Watch Y Aurora Watch  Company nacio Hamilton en 1892 en Lancaster Pennsylvania. Productor de relojes de gran calidad. De hecho gran parte de su producción fue comprado por las empresas de ferrocarriles, hacia 1923, el 53% de su producción eran relojes de ferrocarril, con cuerda para 48 horas, estos relojes son considerados como los relojes de bolsillo mas fiables jamás creados, en concreto el grado 992 y el 992b.  Comenzó a fabricar relojes de pulsera en 1900.

Relojes de ferroviario


El 19 de abril de 1891, un operario del ferrocarril, sufrió un retraso en su reloj de 4 minutos, esta avería resultó fatal para el trafico ferroviario, produciéndose un accidente en el que hubo 9 muertos, esto ocurrió en Kipton, Ohio, tras esto se formó una comisión para crear unas normas para todos los relojes de ferrocarril en todas las vías férreas americanas.
Los ingenieros fueron llamados a construir un reloj que fuera increíblemente fiable, tan solo se le permitía una variación de 30 segundos a la semana. Se consiguió este reloj a comienzos del siglo XX; un reloj, que además de mantener la hora exacta, lo hacía tanto en situaciones de frío como de calor; al inicio era requisito un mínimo de 15 rubíes ya que todas las ruedas debían de llevar rubíes para evitar el desgaste por el uso constante, pero las normas fueron evolucionando y cada vez eran mas estrictas: el tamaño debía de ser el 16 ó el 18, grandes números arábigos, el sistema para el cambio de hora mediante tirador lateral y corona para evitar que el darle cuerda accidentalmente se cambiara la hora. Posteriormente en 1930, solo se aceptó el tamaño 16 y debían de tener un mínimo de 19 rubíes, además el ajuste debía estar al menos en 5 posiciones para evitar que en situaciones de frío o calor hubiera desajustes en la marcha del reloj, varias empresas construyeron relojes de este tipo, incluso con 21 y 23 rubíes y ajustes en 6 posiciones.
 Estos relojes son especialmente valorados por los coleccionistas. Muchos opinan que con los relojes de de ferrocarril, el reloj de bolsillo alcanzó la cima del desarrollo. Existen muchos relojes con locomotoras y otras imágenes relacionadas con los trenes a la venta pero que no reúnen los requisitos para ser considerados relojes de ferrocarril, ni en su día fueron aceptados como tal y que se ponían a la venta por el prestigio que los auténticos ferroviarios tenían.

Relojes Hamilton de la colección